Mente de principiante y nuestras creencias
¿Alguna vez te preguntas qué significa realmente la famosa habilidad de coaching de la mente de principiante?
Yo sí — tan a menudo como puedo.
Hoy, mientras preparaba la comida, me sorprendí pensando: “No sé cuál es el siguiente paso”. Y la ansiedad ya estaba formándose en mi estómago.
Me senté un momento… y apareció un vídeo que me recordó algo simple y poderoso:
No tengo que saber.
La presión que me pongo para “tener que saber” bloquea el camino creativo en mi cerebro que, en realidad, ya sabe.
En el vídeo, una niña de dos años canta sin dudar.
Las personas a su alrededor estaban curiosas — quizá preguntándose si podría hacerlo, quizá simplemente pensando “qué mona”.
Pero ella no se lo preguntó.
No dudó si podía, si era capaz, si estaba “permitido”.
Simplemente hizo lo que sentía en ese momento.
Ella apareció.
Exploró.
Disfrutó cada nota, cada movimiento.
Y cambió la energía de todo el grupo.
Para mí, eso es la mente de principiante.
Volver a lo que te mueve.
Volver a la curiosidad.
Mirar una situación desde un ángulo distinto al que tus creencias dicen que “debería” ser.
Como dijo ayer Nir Eyal de forma preciosa, incluso la palabra Be-lie-ve contiene lie (mentira).
Usando sus palabras:
“¿Cuántas veces nos mentimos a nosotr@s mism@s y llamamos a esas mentiras creencias? ¿Y qué podría pasar si eligiéramos una creencia que realmente nos sirva en lugar de limitarnos?”
En español usamos la palabra CREENCIA, que literalmente pregunta:
¿En qué elijo creer?
Así que te dejo con esta pregunta:
¿Estás eligiendo creencias que te empoderan, o creencias que se interponen en tu camino?
¿Dónde estás poniendo tu energía — y por lo tanto, tu poder?
Mientras tanto, cuídate — e hidrátate.